Desde la antigüedad se ha tenido necesidad de conservar la memoria escrita a través del tiempo, y para ello nacieron las bibliotecas.
Con el paso de los siglos, las bibliotecas evolucionan y con la llegada de la sociedad de la información nace el término de bibliotecas virtuales. Estas bibliotecas funcionan igual que las anteriores, pero esta vez se llega a ellas por medio de redes automatizadas, que permiten la utilización de una o varias bibliotecas sin importar la distancia física a la que el usuario se encuentre de la biblioteca, ni el horario al que acceda a la misma.
Para ello comenzaron a surgir iniciativas para la digitalización y publicación de libros en Internet, la de mayor envergadura fue la de Google que alcanzó un acuerdo con las principales bibliotecas anglosajonas para la digitalización de la parte más valiosa de sus fondos. En Europa no verían de buenos ojos esta propuesta argumentando que se trataba de un intento de hegemonía sobre la información y la cultura y de un claro caso de privatización. También tiene mucho que ver que por aquella época había comenzado el proyecto de TEL, The European Library, que pretende ser un proyecto abierto y gratuito.
Con el paso del tiempo Google ha intentado limar asperezas y ha conseguido acuerdos con algunas editoriales europeas, tras esto han lanzado Google Edition (dentro del cual se encuentra Google Books) a través de el, se comercializan los libros a través de la web de los propios editores, de las de los libreros o a través de la suya propia. Actuando "como una agencia literaria", el buscador se quedaría un porcentaje de la transacción a partir de un precio que pondrían los propios editores.
Fuentes
- http://www.elpais.com/articulo/cultura/megaeditor/llamado/Google/elpepicul/20101006elpepicul_1/Tes#